Me paso el día corriendo por Barcelona, llevando y trayendo zapatos de un lado a otro e irónicamente, los míos me están matando:
- ¿Son cómodos?
- Supongo, me rozan en el tobillo, pero es porque mi tobillo es muy bajo.
- Crees que mereces ese dolor, pero no es verdad.
- ¡No creo que lo merezca!
- No conscientemente, quizás…
2 comentarios
Junio 7, 2007 a las 3:23 pm
Eso es puro fetichismo por los zapatos. Perdona por el desdoblamiento de personalidad en el anterior comentario
Junio 7, 2007 a las 8:48 pm
Fetichismo llevarlos aunque te hagan daño?….mm…nosé, pero que es absurdo seguro que sí…ayer me mataban, hoy definitivamente, no puedo andar….